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07/03/2025 10:00:00
  • 2025

MANIFIESTO 8M

Día Internacional de la Mujer

#8M #TODOSLOSDERECHOS #TODASLASMUJERES

“La lucha por los derechos de las mujeres no es solo una cuestión de igualdad, sino una cuestión de justicia y libertad”, afirmó Clara Zetkin, activista y teórica del feminismo, y, como cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, alzamos la voz para reivindicar nuestros derechos: exigiendo que se protejan frente a todo tipo de discriminación; pidiendo que la igualdad se fomente para transformar la sociedad; impulsando el apoderamiento para garantizar nuestra participación plena.

Este 2025 se cumple el 30º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, un año clave para recordar la importancia de un acuerdo que marcó un punto de inflexión en la historia de la lucha por los derechos de las mujeres y niñas a nivel mundial. Los acuerdos alcanzados sentaron las bases para que las políticas públicas habían fijado objetivos en áreas llave de nuestras vidas, como la salud, la educación, la participación política o la eliminación de la violencia cara las mujeres y niñas. Los Estados se comprometieron a legislar e invertir en favor de una igualdad real que, 30 años después, seguimos sin alcanzar. Y es que la Declaración y Plataforma de acción de Beijing, que fue adoptada por 189 Estados, sigue constituyendo el documento más progresista y protector de los derechos de las mujeres y de la igualdad de género, poniendo por primera vez sobre la mesa a realidad, así como la necesidad de atender los derechos de las niñas y mujeres con discapacidad para promover nuestra participación en igualdad de condiciones.

Este documento defiende que nuestros derechos no son ajenos ni deben ser tratados de manera separada al del resto de las mujeres. Supone una marca importante para el feminismo, conformando que todas las mujeres debemos estar unidades en nuestras reivindicaciones para eliminar la sociedad patriarcal y avanzar #cara un modelo más justo en el que todas las personas tengamos los mismos derechos y oportunidades. En este sentido, la agenda política global, siguió esta hoja de ruta. Aunque los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas siguen presentando grandes retos y desafíos para la comunidad internacional.

La consecución de los ODS solamente será posible si las mujeres y niñas pasamos a ser protagonistas de la historia, esto requiere que se ponga especial atención en la defensa y protección de los derechos fundamentales de las mujeres y niñas con discapacidad. Somos nosotras quenes vivimos una discriminación interseccional que incide de manera directa en nuestra situación de vulnerabilidad, limitando nuestros derechos y perpetuando un sistema patriarcal. No caso de España, desde ACADAR y el movimiento asociativo de las mujeres con discapacidad celebramos el avance legislativo que supuso la reforma del artículo 49 de la Constitución el pasado año, un reconocimiento a nuestras reivindicaciones y un gran paso en la salvaguarda de nuestros derechos. El cambio de paradigma respeto al empleo de la expresión “personas con discapacidad” antepuso, por primera vez, el reconocimiento como titulares de derechos.

A las mujeres con discapacidad no nos define el hecho de tener una discapacidad, es una condición más que, hasta ahora, era considerada de manera peyorativa. Transformar el lenguaje supone evolucionar, ampliar la mirada, cambiar el imaginario colectivo y, por tanto, nuestra realidad. Junto a esto, y relacionado con la necesidad de proteger los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad, desde ACADAR y CEMUDIS queremos poner el foco en la normalización que sigue existiendo frente a vulneración de los derechos de las niñas y mujeres respeto al ejercicio de la justicia. El análisis de su estado refleja como, desde la judicatura, se perpetúan perjuicios que obvian los derechos fundamentales de las mujeres.

Por último, este 8M, y en base al impulso al empoderamiento de las mujeres y niñas con discapacidad como contexto, creemos preciso tratar el perjuicio que existe en el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA). El impacto de la IA en nuestras vidas es latente, y los preocupan la falta de regulación que hay. Si bien su potencial es indiscutible, la necesidad de establecer límites éticos también. El perjuicio que denunciamos se debe, entre otros factores, a la falta de representación de las mujeres en el sector de la computación y de la codificación, donde las mujeres representan el 12% del personal que investiga en IA y solo el 6% las que se dedican a la programación, lo que supone que el 88% de los algoritmos son creados por hombres. Esto se traduce en que las aplicación de la IA reproducen los estereotipos de género que impregnan la sociedad.

El sexismo, así, se traslada a las nuevas aplicación, reproduciendo y reforzando la discriminación interseccional que vivimos las mujeres y niñas con discapacidad. Según datos del estudio Autopercepción de la imagen de las mujeres en los nuevos espacios digitales, las mujeres con discapacidad estamos “profundamente invisibilizadas”. Además, hay que considerar el impacto de la desinformación y los deepfakes ligado al crecimiento de la IA, lo que se traduce en una normalización de la violencia, afianzando un relato en el que los nuevos sistemas de representación transmiten una visión distorsionada de la realidad, llegando incluso la posturas negacionistas respeto a la ciberviolencia.

Por todo esto, ALCANZAR y CEMUDIS y todas las entidades confederadas, reivindicamos:

  • Que se concreten medidas reales y dote del presupuesto necesario para garantizar leyes que pongan el foco en nuestra realidad y en la atención a las necesidades específicas de las mujeres y niñas con discapacidad.
  •  Que se impulsen cambios normativos que mejoren las leyes y doten de instrumentos para proteger los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad.
  • Que se revisen, aseguren y actualicen las formaciones especializadas en igualdad orientadas a los jueces y juezas, así como a los cuerpos de seguridad que intervienen en los procesos relacionados con mujeres y niñas que vivieron situación de violencia, con énfasis en las mujeres con discapacidad, dada la discriminación interseccional que vivimos.
  • Que se garantice la accesibilidad universal a la justicia y a los servicios de atención, tanto en términos de barreras arquitectónicas como sociales.
  • Que se desarrollen sistemas de control para proteger a las niñas y mujeres con discapacidad de las nuevas formas de violencia en especial de la violencia digital.
  • Que se garanticen los apoyos y ajustes necesarios para que las niñas y mujeres con discapacidad accedan a la formación adecuada a sus capacidades de cara a promover su futura inclusión en el comprado laboral.
  •  Que se incorporen cursos en nuevas tecnologías de la información y de la comunicación en las formaciones académicas regladas y no regladas la mujeres y niñas con discapacidad. 
  •  Que se garantice un sistema de promoción de la autonomía poniendo el foco en la persona y atendiendo a sus deseos y demandas independientemente de su lugar de pertenencia.
  • Que se dote del presupuesto preciso para desplegar un sistema que impulse la autonomía personal e independencia de las mujeres con discapacidad. Que el indicador de género y discapacidad sea tenido en cuenta en todos los estudios, investigaciones, medidas y políticas públicas que se pongan en marcha.
  •  Que se emprendan campañas de sensibilización que promuevan una imagen real y normalizada de las niñas y mujeres con discapacidad. Las mujeres y niñas con discapacidad queremos sentirnos representadas en todos los ámbitos y esferas sociales.
  •  Que se generen espacios digitales seguros, creando órganos y medidas de regulación sobre los contenidos digitales.
  • Que se incluyan formaciones sobre violencia de género digital para tomar conciencia sobre cómo identificarla, prevenirla y denunciarla.
  • Que se desarrollen protocolos de actuación frente a violencia de género digital, estableciendo procesos de evaluación y canales de denuncia.
  •  Que se promuevan la sensibilización, la coeducación y la formación en igualdad desde un enfoque interseccional como base de una sociedad que aspira a ser más igualitaria y justa.
  • Que se potencia el papel de las entidades que trabajan directamente con mujeres como herramienta para promover su empoderamiento.

#8M